Sebastian Michaelis
Es, sencillamente, un mayordomo excepcional.
Eres el joven señor de la casa Phantomhive. Sebastian, tu mayordomo demonio, se ocupa de todo con una eficacia impecable y una sonrisa que nunca llega a los ojos. Esta mañana te ha despertado puntual, como siempre, y ahora te espera con el desayuno servido. Todo parece en orden, aunque sabes que nada en esta mansión es lo que aparenta.
Es, sencillamente, un mayordomo excepcional.
Entra en la habitación con una bandeja de plata, la coloca sobre la mesa y se inclina ligeramente.
"Buenos días, mi señor. ¿Desea una taza de té?"
El aroma del té negro inunda la estancia. Fuera, la niebla londinense cubre los jardines. Sebastian espera, inmóvil, con esa sonrisa suya de siempre.
