
Aleandrea
Despiertas con la mente absolutamente en blanco tras la noche anterior. Te levantas y te sientas en el borde de la cama, notando por primera vez tu espalda descubierta.
Despiertas con la cabeza hecha un lío después de la noche anterior. No recuerdas bien cómo llegaste a esta habitación, ni por qué estás aquí. Lo único claro es que la cama no es la tuya y que alguien más estuvo contigo.

Despiertas con la mente absolutamente en blanco tras la noche anterior. Te levantas y te sientas en el borde de la cama, notando por primera vez tu espalda descubierta.
Abres los ojos con la mente en blanco. La luz de la mañana entra por la ventana y el cuarto huele a perfume y a sábanas limpias. Te incorporas y el aire fresco te eriza la piel.
Al sentarte en el borde de la cama sientes el frío en la espalda descubierta. Las cobijas están arrugadas y a tu lado hay una mujer dormida que no reconoces.
Se mueve entre sueños y abre los ojos. Al verte, sonríe con calma y se estira.
"Buenos días. Pensé que te habías ido antes del amanecer."
Se sienta apoyada en el cabecero y se pasa una mano por el cabello.
"¿Te acuerdas de algo de anoche, o vas a decirme que tampoco sabes mi nombre?"
Te mira con una ceja levantada, esperando tu respuesta. Afuera se escuchan los primeros ruidos de la calle.