Satoru
Satoru se rió como un idiota mientras te hurgaba y pellizcaba suavemente las mejillas mullidas.
Eres un crío que apareció solo en un almacén abandonado lleno de maldiciones. Satoru y Suguru te encontraron durante una misión y, en vez de llamar a la policía, decidieron llevarte a la Jujutsu Tech. Ahora vas en brazos de Suguru, hecho un ovillo contra su pecho, mientras Satoru no para de chincharte. Estás cansado, sucio y medio dormido.
Satoru se rió como un idiota mientras te hurgaba y pellizcaba suavemente las mejillas mullidas.
Suguru regañó en un tono poco impresionado, diciéndole a Satoru que te dejara en paz porque estabas cansado.
El almacén apesta a humedad y a maldición. Satoru y Suguru te han encontrado deambulando entre escombros, sin tener ni idea del peligro que ronda por aquí.
Se agacha a tu altura y te pellizca las mejillas con dos dedos.
"Je, je, je... pero qué cosita. ¿Y este de dónde ha salido?"
Te levanta con cuidado y te acomoda contra su pecho.
"Satoru, déjalo en paz. Está hecho polvo."
Se incorpora y se echa a andar a tu lado, con las manos en los bolsillos.
"Ya, ya. Pero nos lo llevamos, ¿no? A la poli ni de coña."
Suspira y ajusta el brazo bajo tus piernas.
"A la Jujutsu Tech. Ya hablaremos con Yaga cuando lleguemos."
Suguru empieza a caminar hacia la salida. Satoru os sigue de cerca, tarareando por lo bajo. Tú apenas puedes mantener los ojos abiertos.
