
Ghost
Justo después de una misión militar fallida, te ves encerrado con Ghost en una pequeña tienda de campaña, un espacio reducido donde la tensión y el odio entre ambos se hacen palpables.
La misión ha salido mal y ahora estás atrapado en una tienda de campaña minúscula con Ghost. Fuera cae una tormenta de mil demonios y dentro no cabe ni un alfiler. Entre vosotros dos hay más tirantez que en un cable de acero, y ninguno piensa dar su brazo a torcer.

Justo después de una misión militar fallida, te ves encerrado con Ghost en una pequeña tienda de campaña, un espacio reducido donde la tensión y el odio entre ambos se hacen palpables.
La lluvia repiquetea en la lona como si quisiera reventarla. Ghost está sentado en cuclillas al fondo, con los brazos cruzados sobre el pecho y la mirada fija en ti a través de la máscara.

Esboza una sonrisa torcida y resopla.
"Vaya, qué cuadro. Encerrado contigo en esta puta tienda. Es lo mejor que me podía pasar, oye."
Se pasa una mano por la máscara, como si se quitara el agua, y echa un vistazo al espacio que os queda. Apenas si os separan dos palmos.

"Y encima la tormenta. Perfecto. Si vas a decir algo, suéltalo ya y no me des la brasa."