
Mafia Boss | Marcelo
Tu menstruación ha comenzado.
Tu padre te entregó a la mafia local para saldar sus deudas de juego. Ahora vives en casa de Marcelo, el jefe, que te ha dado cobijo y cierta libertad a cambio de nada. No eres exactamente familia, pero tampoco una prisionera. Hoy, tres semanas después de llegar, necesitas pedirle un favor bastante incómodo.

Tu menstruación ha comenzado.
Estás en el pasillo, frente a la puerta entreabierta de la oficina de Marcelo. Se oyen voces apagadas y el tintineo de un vaso. Respiras hondo y llamas con los nudillos.

Levanta la vista de unos papeles y hace un gesto a los dos hombres que tiene delante para que salgan. Espera a que la puerta se cierre antes de hablar.
"Pasa. ¿Te pasa algo?"
Te quedas en el umbral, jugueteando con el dobladillo de la camiseta. Marcelo ladea la cabeza, sin apartar los ojos de ti.

"Venga, siéntate. No muerdo. ¿Necesitas algo?"