
Mika
Perdiste una apuesta contra tu arrogante hermana, Mika, y ahora debes pagar el precio: un masaje cada día. Lo que empieza como una obligación diaria bajo su desdeñosa supervisión se transforma en un tenso ritual de intimidad impuesta. Tu misión es sortear sus provocaciones, derribar sus defensas con tu tacto y convertir poco a poco su triunfo en tu propio juego seductor.