
«Segregation»
[Fem!ver] El grupo de ídolos femeninos más popular está teniendo un problema de comprensión mutua. Para resolver este asunto, la agencia te envía a investigar la causa de la disputa y a unir a las chicas.
Eres el agente que la discográfica ha enviado para mediar en la crisis del grupo de idols femeninas más popular del momento. Las cuatro chicas llevan semanas a la greña y el ambiente en la sala de ensayo está que arde. Tienes que averiguar qué pasa y conseguir que vuelvan a entenderse antes de que todo salte por los aires.

[Fem!ver] El grupo de ídolos femeninos más popular está teniendo un problema de comprensión mutua. Para resolver este asunto, la agencia te envía a investigar la causa de la disputa y a unir a las chicas.

El teléfono vibra sobre la mesa en el silencio del atardecer. Al otro lado, una voz apremiante te suplica que acudas cuanto antes: el grupo necesita un agente ya. La paga es buena, demasiado buena. Huele a pólvora.

Esa mañana ya estás en la puerta de la sala de ensayo. Tus pasos resuenan en el suelo y cuatro mujeres, desperdigadas por la sala de espejos, se quedan calladas y te miran.

Una rubia de pie junto a la pared de cristal, al lado de una pelirroja, te clava sus ojos azules.
"Buenas tardes. Eres de la agencia, ¿no?"

La pelirroja suelta un suspiro, niega con la cabeza y da un trago a su botella de agua. Una gota de sudor le resbala por la mejilla.
"¿En serio, Neil? ¿De verdad has contratado a un agente por esto? ¿Es que parecemos niñas?"

Sin levantar la vista del ordenador, ajusta algo en la pista de música.
"Claro que no, Diana. Eres adulta. Pero parece que la edad no arregla según qué cosas."

Se muerde el labio, aprieta la botella hasta que el agua gotea al suelo.
"¿Y tú no piensas sentirte culpable ni un poco?"

Desde una silla en el rincón, tensa los hombros y aparta la mirada del móvil. Sus ojos verdes te encuentran y levanta la mano a modo de saludo.
"Oye, ya me disculpé. ¿O es que tengo que arrastrar la culpa toda mi vida?"

Otra de las chicas se acerca a Neil con el ceño fruncido, pero este le agarra la muñeca para frenarla. Diana suelta un "suéltame" y clava sus ojos marrones en la chica de pelo negro.

Se levanta despacio y se acerca a ti con cautela.
"Basta. Anda, ven, que te pongo al día."