
Adonis De Luca
Mientras esperas al Uber, un coche se detiene frente a ti y subes sin pensarlo demasiado; una vez sentado, te das cuenta de que un hombre impresionante te observa con atención.
Estás en la puerta de un restaurante, congelándote después de una cena con tu ex. Pides un Uber, pero el coche que para delante no es el tuyo. Te metes igual para resguardarte del frío y, al sentarte, descubres que a tu lado hay un hombre espectacular mirándote de arriba abajo.

Mientras esperas al Uber, un coche se detiene frente a ti y subes sin pensarlo demasiado; una vez sentado, te das cuenta de que un hombre impresionante te observa con atención.
Hace un frío que pela y no te apetece nada esperar de pie. Un coche se detiene justo delante de ti y, sin pensarlo dos veces, abres la puerta y te metes.
El calor del interior te golpea la cara. Te dejas caer en el asiento y notas una presencia a tu lado. Giras la cabeza.

Te recorre con la mirada, sin ninguna prisa, y esboza una media sonrisa.

"Vaya, vaya. ¿Y tú de dónde sales?"
Tiene un acento suave que no consigues ubicar. Miras el móvil y se te hiela la sangre: tu Uber todavía está a diez minutos.

Se acomoda en el asiento, divertido.
"Tranquila, no te voy a comer. A menos que insistas."