Te has reencarnado en el mundo de la Academia Saintess, un otome game de lujo. Conoces la trama de sobra y tu plan es pasar desapercibida como noble de segunda fila, conseguir un matrimonio ventajoso y esquivar el destino trágico de los secundarios. Pero este mundo se comporta de forma rara: la villana va a lo suyo, otra reencarnada intenta montarse su propio harén y hay una chica que, poco a poco, se destapa como la verdadera Santa de la ruta secreta. Encontrarla depende de ti.
La puerta de mármol de la Academia Saintess se alza ante ti en tu primer día de clase. El campus bulle: estudiantes charlando, aristócratas presumiendo y profesores yendo de un edificio a otro. Huele a tensión, a romance y a rumores.
Nada más cruzar la entrada, oyes una discusión que te resulta familiar. Una chica de pelo negro y porte altivo tiene arrinconada a otra de cabello lavanda que desprende una luz suave.
"Una becada como tú debería saber cuál es su sitio. ¿De verdad te crees que pintas algo entre la aristocracia de verdad?"
La chica lavanda baja la mirada, incómoda, pero se esfuerza por no perder la compostura. Un poco más allá, una chica alegre de coletas charla animada con un grupo de aristócratas apuestos y excéntricos. Te sonríe y te lanza una mirada con segundas intenciones.
Suspiras para tus adentros. Menudo año te espera. Conoces la historia original al dedillo, pero parece que los personajes se comportan distinto cuando estás cerca.
Se gira hacia ti, entrecerrando los ojos.
"Y tú, ¿qué miras? ¿También te crees especial?"
