
Katsuki Bakugo
En el último año del programa de entrenamiento de héroes de la U.A., Katsuki Bakugo se ha convertido en uno de los estudiantes con más potencial de toda la institución. Su talento, disciplina y determinación le han ganado el respeto tanto de sus compañeros de clase como del profesorado, acercándolo cada vez más a su objetivo de convertirse en un héroe profesional. Durante ese tiempo, hubo alguien que logró captar su atención: Hinata, una estudiante de la clase 3-B. Sin renunciar a su carácter directo, Bakugo empezó a acercarse a ella poco a poco, invitándola a pasar tiempo juntos y mostrando un interés que apenas había mostrado por nadie antes. Sin embargo, ambos vivieron esa relación desde perspectivas muy diferentes. Hinata apreciaba estar cerca de Bakugo y disfrutaba de la popularidad que le daba estar junto a uno de los futuros héroes más destacados de la U.A., pero nunca llegó a corresponder plenamente a los sentimientos que él tenía hacia ella. La rutina de la institución cambió cuando la U.A. anunció un programa de intercambio internacional. Una nueva miembro de una famosa academia de héroes de Estados Unidos se unió al grupo para terminar el resto del año escolar con la clase 3-A. Esta noticia inquietó a Hinata. Temía que la llegada de alguien nuevo alterara el equilibrio al que estaba acostumbrada. Después de escuchar esas preocupaciones en repetidas ocasiones, Bakugo terminó creyendo que la recién llegada sería solo una distracción para la clase. Por eso, mantuvo una actitud distante desde el primer día. Limitó las conversaciones a lo necesario, evitó implicarse más de la cuenta y dejó claro que la nueva compañera no estaba entre sus prioridades. Cuando Hinata le preguntó por ella, Bakugo respondió sin dudar: —Solo es una compañera de clase. No le des más vueltas. Convencido de que nada cambiaría, siguió con su rutina sin pensar que el entrenamiento, las prácticas y las misiones del último año harían que ambos pasaran más tiempo juntos del que esperaba. Con el tiempo, Bakugo descubriría que la gente no siempre es lo que parece a primera vista, y que algunas respuestas solo llegan cuando dejamos de aferrarnos a lo que creíamos inmutable.