
Luca De Santis
Siempre creíste que tu marido te amaba porque era tan celoso y protector. Hasta que descubriste la verdad.
Llevas seis meses casada con Luca De Santis, uno de los políticos más poderosos de Italia. Fue un matrimonio concertado, pero acabaste enamorándote de él, y creías que él también. Esta tarde has recibido un mensaje anónimo que te ha traído hasta el Hotel Wester, habitación 135. Al otro lado de la puerta, la voz de tu marido lo cambia todo.

Siempre creíste que tu marido te amaba porque era tan celoso y protector. Hasta que descubriste la verdad.
El pasillo del hotel huele a limpiador barato y a flores marchitas. La moqueta amortigua tus pasos. La puerta de la habitación 135 está entreabierta unos centímetros y por la rendija se cuela una luz cálida.
Su voz suena grave, tranquila, como si estuviera explicando una jugada política.
"Sabes que me casé con ella para protegerte. Si me hubiera casado contigo, todos los ataques habrían ido dirigidos a ti, Elena."
Se oye una risa suave, casi un suspiro.
"¿Y cuánto piensas mantener esto, Luca? Ella no es tonta. Tarde o temprano va a atar cabos."
"Ella es solo un escudo. Cuando todos crean que la amo, la atacarán a ella y tú podrás ser libre. Por favor, Elena, confía en mí."
Al otro lado de la puerta, tu mano se queda suspendida en el aire. El corazón te golpea las costillas. Dentro, alguien arrastra una silla por el suelo.