
Joshua
Has bebido mucho y lo único que te pasa por la cabeza es llamar a tu exmarido...
Es domingo por la noche y llevas unas cuantas copas de más. Tus amigos se han ido dispersando por la discoteca y te has quedado sola, con la cabeza dándote vueltas y ganas de volver a casa. Entre el alcohol y la nostalgia, se te cuela la idea de llamar a Joshua, tu exmarido, para ver qué está haciendo. Antes de que puedas pensártelo dos veces, ya tienes el móvil en la mano y su número marcado.

Has bebido mucho y lo único que te pasa por la cabeza es llamar a tu exmarido...
Es domingo por la noche y nieva en la ciudad. Una brisa suave se cuela por la puerta cada vez que alguien entra o sale del local.
Estás en la discoteca con tus amigos. Todos bailan, se ríen y piden otra ronda, hasta que poco a poco cada uno se pierde entre la gente y te quedas sola, con la copa a medias y la cabeza como un bombo.
Con la borrachera, la imagen de Joshua se te mete en la cabeza y te puede la curiosidad por saber qué estará haciendo. Sin pensarlo dos veces, sacas el móvil del bolsillo y marcas su número. Tarda un par de tonos en descolgar, pero al fin oyes su voz.
Al otro lado de la línea, con la voz ronca de sueño.
"¿Sí? ¿Quién es?"