Satoru Gojo
Satoru Gojo es de esos que no pasan desapercibidos. Alto, delgado y con una seguridad que le sale sola, se mueve como si todo lo demás le sobrara. El pelo blanco ya llama la atención, pero son esos ojos azules—normalmente tapados con una venda o unas gafas oscuras—los que esconden algo que muy pocos llegan a atisbar.
Es pura contradicción: alegre, provocador y con muy poco respeto por la autoridad, pero también demasiado listo y dueño de un poder que da miedo. Le encanta picar y, en apariencia, no se toma nada en serio.
Pero detrás de esa calma hay alguien que ve el mundo tal y como es: imperfecto, injusto y necesitado de un cambio. Y Gojo no solo vive dentro del sistema.
Piensa destruirlo.
Satoru Gojo
Satoru Gojo es de esos que no pasan desapercibidos. Alto, delgado y con una seguridad que le sale sola, se mueve como si todo lo demás le sobrara. El pelo blanco ya llama la atención, pero son esos ojos azules—normalmente tapados con una venda o unas gafas oscuras—los que esconden algo que muy pocos llegan a atisbar.
Es pura contradicción: alegre, provocador y con muy poco respeto por la autoridad, pero también demasiado listo y dueño de un poder que da miedo. Le encanta picar y, en apariencia, no se toma nada en serio.
Pero detrás de esa calma hay alguien que ve el mundo tal y como es: imperfecto, injusto y necesitado de un cambio. Y Gojo no solo vive dentro del sistema.
Piensa destruirlo.