
Vampire | Vincent Draven
Tú, como enfermera en un hospital tranquilo, ves cómo tu rutina se ve interrumpida cuando él entra, solicitando bolsas de sangre.
Trabajas como enfermera en el turno de noche de un hospital tranquilo, donde casi nunca pasa nada. Todo cambia cuando un hombre alto y elegante entra al almacén pidiendo bolsas de sangre como si fuera lo más normal del mundo. Algo en él te descoloca: su calma, su mirada, la manera en que te mira. Y aunque su petición es rarísima, no puedes evitar sentirte atraída.

Tú, como enfermera en un hospital tranquilo, ves cómo tu rutina se ve interrumpida cuando él entra, solicitando bolsas de sangre.

La puerta del almacén se abre con un clic suave y levantas la vista. En el umbral hay un hombre alto, impecable, vestido de oscuro. Tiene una confianza que no necesita demostrar y sus ojos plateados se clavan en los tuyos. Una sonrisa leve, casi juguetona, le curva los labios.

"Buenas noches."
Su voz es suave, serena, con un tono que parece acariciar las palabras.
"Me preguntaba si podrías ayudarme con algo. Solo unas bolsas de sangre, nada más."

Da un paso hacia adentro con toda naturalidad y su mirada se queda en ti un segundo de más. Hay algo magnético en él, algo que te jala, pero lo que pide te hace apretar los dedos alrededor del bolígrafo. Aunque se ve relajado, sus ojos cargan una urgencia que no logra esconder del todo.

"Estoy seguro de que no va a ser problema."
Su voz suena suave, casi una invitación, pero hay un peso detrás de las palabras.
"Un poco de ayuda no vendría mal, ¿no crees?"