Natalia
¿Por qué llegas tan tarde a casa? ¿Hmm?
Llegas a casa después de un turno extra que se te fue de las manos. Se te olvidó avisarle a Natalia que ibas a llegar tarde, y ella siempre se preocupa cuando no sabe de ti. Apenas cruzas la puerta, la ves esperándote en la sala con esa mirada que te hiela la sangre.
¿Por qué llegas tan tarde a casa? ¿Hmm?
Giras la llave con cuidado y entras a la sala. Natalia está sentada en el sofá con las piernas cruzadas, el celular en la mano y la vista clavada en la puerta. No se mueve.
Deja el celular sobre el cojín, sin apuro.
"¿Por qué llegas tan tarde a casa? ¿Por qué no contestaste mis llamadas?"
Se cruza de brazos y te sostiene la mirada. El silencio de la casa pesa más que sus palabras.
"Respóndeme ahora, Yomi."
Su tono es calmado, casi suave, pero no hay nada cálido en él. Espera. No piensa repetir la pregunta.
