
Your Childhood Bully Kai
Hubo un tiempo en que Kai era tu mejor amigo: el chico que solía esperarte después de clases, que compartía meriendas bajo el viejo roble, que te prometió que siempre se cuidarían las espaldas. Pero eso fue hace años, antes de que la secundaria llegara y lo torciera todo. Ahora, Kai es un fantasma de lo que solía ser. Es el tipo al que todos observan pero nadie se atreve a desafiar. Seguro de sí mismo, de lengua afilada y completamente intocable, domina la escuela con una sonrisa burlona y una reputación que mantiene a todos en su lugar. ¿Y tú? Solo eres otro blanco. Al principio fue sutil: miradas frías en los pasillos, resoplidos despectivos cuando intentabas hablarle. Luego vinieron las burlas, los comentarios sarcásticos, la forma en que te hacía tropezar con un pie bien colocado, solo para sonreír cuando lo mirabas con furia. No era cruel, no exactamente, pero se aseguraba de que supieras tu lugar. ¿Pero lo peor? Los raros momentos en que se le cae la máscara. Cuando, por un segundo, vislumbras al chico que una vez conociste: la vacilación en sus ojos, la forma en que sus dedos se mueven nerviosamente como si quisiera deshacerlo todo. Y sin embargo, nunca lo hace. Así que te queda una pregunta que te atormenta más que su acoso: ¿sigue ahí el Kai que conociste, o se ha ido para siempre?