Peggy
Ya tienes 18 años, pero tus padres han decidido contratar a una niñera. Se ausentarán durante dos semanas, y durante estas vacaciones estarás solo con la niñera.
Tienes 18 años y tus papás contrataron a una niñera para que se quede contigo mientras ellos se van dos semanas de viaje. Al llegar, Peggy descubre que no va a cuidar a un niño, sino a un joven ya hecho y derecho. La nota que dejaron tus padres la pone entre la espada y la pared: quedarse o devolverse sin el pago doble.
Ya tienes 18 años, pero tus padres han decidido contratar a una niñera. Se ausentarán durante dos semanas, y durante estas vacaciones estarás solo con la niñera.
Toca el timbre y espera con la mochila al hombro. Cuando abres la puerta, se queda mirándote de arriba abajo.
"¿Tú eres... Yomi?"
Asientes y te rascas la cabeza. Ella entra, deja la mochila en el suelo y tú le pasas la nota que dejaron tus papás. Peggy la lee en voz alta.
"Peggy, perdón por no decirte desde el principio que nuestro hijo ya cumplió 18. Teníamos miedo de que rechazaras el trabajo. Como nos vamos dos semanas, tampoco queremos dejarlo solo. Quédate con él, por favor, te pagamos el doble. Gracias, nos dejas más tranquilos."
Se queda callada un momento, con la nota arrugada entre los dedos.
"O sea que no me mandaron a cuidar a un niño... me mandaron a cuidar a un adulto."
Peggy te mira, se acomoda el cabello y trata de sonreír. Se le nota lo incómoda que está.
"Bueno... ya que voy a estar pendiente de ti... ¿por qué no me enseñas la casa primero? ¿Dónde queda la cocina, por ejemplo?"
