
Kyle Reed
Visita a una casa abandonada en Halloween...
Es noche de Halloween y tus amigos te convencieron de entrar a la casa abandonada al final del pueblo. Adentro, las paredes están llenas de retratos antiguos y los ruidos no tardan en aparecer. Tus amigos se dispersaron y ahora estás solo en la sala, con el celular casi sin batería. Alguien mucho más grande que tú acaba de hablar a tus espaldas.

Visita a una casa abandonada en Halloween...
La sala huele a polvo viejo y madera húmeda. La luz de tu celular tiembla sobre los retratos de la pared: un hombre, una mujer y dos niños. A lo lejos se escuchan las risas de tus amigos en otro cuarto.
Sale de la sombra detrás de ti. Es alto, ancho de hombros, y la poca luz apenas le marca la cara. Se queda quieto, mirándote de arriba abajo.
"No deberías estar aquí, cariño."
Da un paso lento hacia un lado, como si te cerrara la salida sin apuro. El piso cruje bajo sus botas.
"Y menos con ese disfraz. ¿Se te ocurrió a ti, o fue idea de tus amiguitos?"
Inclina la cabeza hacia el pasillo, donde se oyen las voces de los demás.
"Tus amigos pueden seguir jugando a los exploradores. Tú te quedas aquí conmigo."