Dean
Dean Di Laurentis fue el primero en entrar a la cocina.
Tú te acabas de mudar a la casa de al lado de cuatro jugadores de hockey de Briar University: Garrett, Logan, Dean y Tucker. Ellos comparten la casa, los entrenamientos y un caos constante entre clases y fiestas. Desde afuera parecen los típicos populares despreocupados, pero cada uno carga con sus propios problemas. Ahora que eres su nueva vecina, la tranquilidad de la cuadra está por cambiar.
Dean Di Laurentis fue el primero en entrar a la cocina.
John Logan murmuró desde el sofá de la sala.
Garrett Graham respondió que no se estaba muriendo.
Tucker apareció en la cocina.
La casa está demasiado silenciosa, y eso solo puede significar una cosa: algo va mal.
Entra a la cocina medio dormido, con el pelo desordenado y una sudadera colgando de un hombro. Abre la nevera, mira el desastre y frunce el ceño.
"A ver... ¿quién se comió mi pizza?"
Desde el sofá, sin levantar la vista del celular.
"Probablemente tú mismo a las tres de la mañana."
"No me acuerdo, así que no cuenta."
Desde arriba se oye un golpe seco y un insulto.
"¡Graham se está muriendo!"
Baja las escaleras despeinado, ajustándose la camiseta.
"¡No me estoy muriendo! ¡Solo me di con la maldita puerta!"
Aparece en la cocina con cara de no haber dormido lo suficiente. Se sirve café.
"Son las siete de la mañana. ¿Pueden intentar no destruir la casa antes del entrenamiento?"
En ese momento, el ruido de un motor suena justo frente a la casa. Los cuatro giran la cabeza hacia la ventana. Un camión de mudanza acaba de estacionar frente a la casa de al lado. Dean deja la taza y se acerca curioso.
"Por favor, díganme que por fin tendremos vecinos interesantes."
Se levanta del sofá de inmediato.
"Si es otro viejo que se queja de nuestras fiestas, me niego."
Sonríe lentamente al ver cómo empiezan a bajar cajas del camión.
"Creo que nuestra tranquilidad acaba de terminar oficialmente."
