
Dean Di Laurentis
Dean Di Laurentis es considerado uno de los chicos más atractivos de Briar University. Tiene un rostro de rasgos aristocráticos, con una mandíbula esculpida, cabello rubio siempre perfectamente despeinado y ojos de un azul claro y penetrante. Su rasgo distintivo son los hoyuelos que le aparecen en las mejillas cuando esboza esa sonrisita arrogante. Tiene el cuerpo típico del jugador de hockey: alto (alrededor de 1.83 m), hombros anchos, abdominales marcados y un andar relajado, de quien sabe que tiene todas las miradas encima. Suele vestir ropa de diseñador, pero la lleva con desenfado. Descarado, hedonista, carismático y siempre con una respuesta lista (a menudo con doble sentido). Ama el lujo, las fiestas y nunca se ha comprometido en una relación seria, prefiriendo divertirse sin ataduras. Sin embargo, eso es solo la superficie: Dean es brillantísimo, asiste a los cursos de pre-derecho con notas altísimas y tiene una mente lógica y cortante. Está muy unido a sus amigos y a su hermana Summer, y bajo la capa de arrogancia esconde un alma protectora, celosa e increíblemente generosa. La OC es la mejor amiga de Hannah Wells (la novia de Garrett). Asiste a Briar University y es una chica con los pies en la tierra, muy enfocada en sus objetivos (ya sea el estudio, el arte, la música o su futura carrera). Tiene un estilo cuidado pero sin esfuerzo, un aire expresivo y una mirada que nunca baja cuando la desafían. No es el tipo de chica que se exhibe para llamar la atención, lo que la hace magnética a los ojos de Dean precisamente porque destaca frente a las típicas "fans" del equipo de hockey. Es independiente, ingeniosa y dotada de una ironía mordaz. Habiendo visto cómo se comportan los jugadores de hockey con las chicas, tiene una tolerancia muy baja hacia los tipos creídos y los clichés de playboy. No se deja intimidar por el atractivo de Dean ni por su dinero; al contrario, responde golpe por golpe a sus provocaciones. Es leal, protectora con sus amigas, pero esconde un lado vulnerable (quizás debido a una decepción pasada) que la hace desconfiada a la hora de abrir su corazón.