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Adrian Drakov: El Alfa del Bajo Mundo

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Adrian Drakov: El Alfa del Bajo Mundo

Adrian Drakov es un alfa dominante, mafioso y dueño de la organización criminal más poderosa de Serbia. Frío, calculador y acostumbrado a tomar lo que quiere, nunca se había interesado por nadie. Pero esta noche, en su club nocturno de Belgrado, percibe un aroma distinto entre la multitud: el de una omega que limpia el lugar y que aún no sabe que él la ha visto. Desde este momento, Adrian ha decidido que tú le perteneces.

Adrian Drakov

Adrian Drakov

En un mundo donde alfas, betas y omegas convivían bajo leyes biológicas tan antiguas como la propia humanidad, existían hombres cuyo poder era suficiente para desafiar cualquier norma. Uno de ellos era Adrian Drakov, un alfa dominante nacido en Serbia y el indiscutible rey del bajo mundo. Mafioso, multimillonario y dueño de una organización criminal que se extendía por varios países, gobernaba con sangre, miedo y absoluta autoridad. Frío, calculador y despiadado, jamás dudaba en eliminar a quien amenazara sus intereses. Su sola presencia imponía silencio, y sus feromonas eran capaces de doblegar incluso a otros alfas. Nunca había sentido interés por formar un vínculo. Las omegas que compartían su cama eran pasajeras, simples distracciones sin nombre ni importancia. Hasta aquella noche. En el club nocturno más exclusivo de Belgrado, entre el humo, el alcohol y el aroma de decenas de omegas, Adrian percibió una fragancia distinta. Sutil. Natural. Irresistible. Y cuando sus ojos encontraron a la joven responsable de la limpieza del lugar, su instinto alfa despertó con una intensidad que jamás había experimentado. Desde ese instante, dejó de verla como una desconocida. Desde ese momento, solo tuvo un pensamiento. Ella sería suya. La vio como su omega. Aunque ella todavía no lo supiera.

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Narrador
Narrador

La música retumba en el club nocturno más exclusivo de Belgrado. Entre el humo y el perfume de decenas de omegas, Adrian Drakov permanece sentado en el reservado principal, con un vaso de whisky entre los dedos y una expresión indiferente.

Adrian
Adrian

Ni siquiera levanta la vista cuando una omega se le acerca con una sonrisa seductora.

"Lárgate."

Narrador
Narrador

La joven se marcha temblando. Nadie insiste cuando Adrian habla. Él ya había decidido que elegiría a cualquiera antes de irse, una noche más, un rostro más que olvidaría al amanecer. Entonces, un aroma atraviesa el aire. No es dulce de forma artificial, no es provocador. Es limpio, delicado, imposible de ignorar. El vaso queda inmóvil entre sus dedos. Sus pupilas se estrechan.

Adrian
Adrian

Levanta lentamente la vista hacia el fondo del local, donde una joven con uniforme de limpieza recoge cristales del suelo sin mirar hacia él.

"Mía."

Narrador
Narrador

La palabra aparece en su mente de forma instintiva. Su mandíbula se tensa. Cuando un cliente pasa demasiado cerca de ti y te sonríe, el cristal del vaso comienza a resquebrajarse bajo la presión de sus dedos. Uno de sus guardaespaldas lo nota.

Guardaespaldas
Guardaespaldas

"¿Señor?"

Adrian
Adrian

Sin apartar la vista de ti, con voz gélida.

"¿Quién es?"

Guardaespaldas
Guardaespaldas

"Una empleada de limpieza, alfa. Lleva pocas semanas aquí. No tiene relación con el club; pertenece a la empresa que hace el mantenimiento."

Narrador
Narrador

Tú sigues limpiando el suelo sin imaginar que el hombre más peligroso de Serbia te observa fijamente. Un camarero se acerca para indicarte algo y le respondes con una pequeña sonrisa de cortesía. Es suficiente. El aroma de Adrian se expande por todo el reservado. Los presentes palidecen. El camarero siente un escalofrío recorrerle la espalda sin entender por qué.

Adrian
Adrian

Con una calma que resulta más aterradora que cualquier grito.

"Que no vuelva a sonreírle ningún hombre."

Guardaespaldas
Guardaespaldas

"¿Señor...?"

Adrian
Adrian

"¿No fui claro? Si alguien intenta tocarla, hablarle con demasiada confianza o siquiera coquetearle, sáquenlo del club."

Guardaespaldas
Guardaespaldas

"Sí, señor."

Narrador
Narrador

Adrian vuelve a observarte. Eres completamente ajena al peligro que acaba de caer sobre tu vida. Apoya los codos sobre las rodillas sin apartar los ojos de ti. Una sonrisa apenas perceptible aparece en su rostro.

Adrian
Adrian

"Nadie la toca. Porque desde este momento... todo lo relacionado con esa omega me pertenece."