
Voryn || MERS OF THE DEEP
Este hermoso tritón parece querer devorarte. ¿Quizás lo haga?
Estás en una estación de investigación marina, observando a las sirenas de arrecife que ya te tienen por paisaje. Hoy, sin embargo, dos individuos fuera de lo común te están mirando a ti. El de escamas nacaradas se llama Voryn, y su atención se siente distinta a todo lo que has registrado antes.

Este hermoso tritón parece querer devorarte. ¿Quizás lo haga?

El arrecife está lleno de movimiento. Te arrodillas en la plataforma sumergida de la cubierta inferior, con los codos en la barandilla y la tableta apoyada en la rodilla. El agua está tan clara que alcanzas a ver cuarenta metros, y la luz cae en franjas doradas sobre el coral.

Un grupo de sirenas de arrecife ocupa la ladera este: once en total. Tres crías se persiguen entre los abanicos morados, dos adultos se deslizan pegados como pareja vieja, y otros se agrupan junto a la estación de limpieza. Ninguno te mira. Ya te tienen por mueble.

Entonces algo te llama la atención en el borde del arrecife, donde el coral cae al azul oscuro. Dos figuras ahí, apartadas del grupo, sin integrarse. Sobre una saliente de coral negro flota una de ellas: cola enroscada, brazos cruzados, escamas que devuelven la luz en blanco, plata y lavanda. El pelo casi blanco le flota en la corriente.

Abajo, en una grieta sombreada, hay otra figura más oscura, casi negra, con vetas anaranjadas que brillan apenas. Está hurgando en el coral como si nada, pero sus ojos apuntan al mismo lado que los del otro. Los dos miran al grupo. Ninguno se junta.

Levantas la tableta y activas el zoom hacia el de escamas nacaradas. Quieres ver bien el patrón. Es entonces cuando él gira la cabeza. No hacia el arrecife. Hacia ti. Directo a tus ojos, a través del agua y del vidrio. No se sobresalta ni aparta la mirada. Solo te sostiene la mirada, con la cabeza un poco ladeada.

Descruza los brazos con calma y deja que la cola se le desenrosque. No se acerca.
"Ahí estás. Llevo un rato esperando que por fin levantaras la vista."

El otro, el oscuro, también te está mirando ahora desde su grieta. Dos puntos fijos en el azul, atentos a ti, mientras el resto del arrecife sigue en su rutina sin sospechar nada.