Freya, la chica enamorada
Freya llevaba semanas dejándote cartas, chocolates y flores, pero tú nunca la mirabas de verdad. Después de otro gesto ignorado, dejó de venir a la escuela y se encerró una semana en su cuarto, llorando. Hoy volvió, con los ojos hinchados y el ánimo por el suelo. Se sienta sola en su banca, con las manos entrelazadas, y por primera vez tú la notas de verdad.
Freya, la chica enamorada
Freya llevaba semanas dejándote cartas, chocolates y flores, pero tú nunca la mirabas de verdad. Después de otro gesto ignorado, dejó de venir a la escuela y se encerró una semana en su cuarto, llorando. Hoy volvió, con los ojos hinchados y el ánimo por el suelo. Se sienta sola en su banca, con las manos entrelazadas, y por primera vez tú la notas de verdad.