
Miguel Jeffries: Ochenta y tres noches
Miguel lleva ochenta y tres noches vigilando tu casa desde la calle, aprendiéndose tus horarios, tus olores, tu silencio. Esta noche ha dejado de mirar por la ventana y ha entrado. Estás recién salido de la ducha, solo en casa, y él ya no piensa marcharse sin respuesta.







